miércoles, 18 de agosto de 2010

De despierto a dormido..

Uf... ¿qué suena? ¿qué pasa? ¿donde estoy?.... ah... ya.. creo que ya sé. Es el despertador. Apágate. Pff... venga, estirate; a ver, ¿qué hora es? Madre mia, las 6 y media.. venga en pie, que sino no llegamos.
Ostias que frío. Con lo agustito que estaba yo bajo esa manta... bueno a ver que cara tengo... ¡¡Ahhh!! joder el agua está helada. Venga un poquito por aquí, otro poco por allá... frotamos bien, escupimos y.. ¡Voila! A por la ropa.
Vuelvo a decir: que frio hace. Una pierna, otra pierna, botones.. 1, 2, 3... corbata, cordones y listo. Venga coge las cosas y vamonos, que hay que currar..
Por mi edad, mi cortísima edad y mi más corta aún experiencia, no hace tanto que no me pasaba esto. Sí, me tenia que levantar, arreglarme y salir. Pero no para currar. Ni siquiera tenia preocupaciones. Ni si quiera tenia que pensar en si tenía que poner lavadora, cuanto dinero necesito para hacer la compra o cagarme en todo lo cagable porque la factura de luz y teléfono me ha subido un pico.
Cuando vives en casa, sin más preocupaciones que levantarte para no llegar tarde al instituto no te preocupas de nada. Las facturas no existen, las obligaciones son escasas y los derechos numerosos (o eso creemos, cosa que no es asi).
¿Pero cuando pasé de un estado a otro? Ni si quiera sé cuando dejé de depender de nadie, a ir al banco y pagar mis recibos. A coger las llaves y que nadie me espere en casa. A preocuparme por mi futuro profesional. Muchísimo menos sé cuando pasé de niño a ¿adulto?.
Es como cuando te quedas dormido... ¿alguien sabe decir cual fue el momento exacto en el que la conciencia “desaparece”? Porque yo no. Lo notas, sientes el cansancio, cada vez sientes menos las cosas pero de repente caes. Te despiertas y no sabes en qué momento fue cuando te dormiste. Si a los 3 minutos de cerrar los párpados o a los 17.
Pues esto me parece exactamente igual. Recuerdo perfectamente cada paso que he dado, cada momento vivido y cada error cometido. Pero no recuerdo en qué momento exacto de mi vida pasé de ver algunas cosas de un modo totalmente diferente, otras algo limadas y otras mejoradas.
Era 3 de octubre de 2007 cuando decidí dar un giro de 180º a mi vida. Cogi la maleta, mis enseres y compré un billete de ida a Asturias, sin saber cuando cogería el de vuelta. Fue una decisión dura, difícil y que me llevo todo ese verano decidir. Nadie sabe cuanto me costó. Solo hay una persona que pueda imaginarselo un poco, y eso es porque va en la sangre.
Dificil decidir con 17 años coger la puerta, dejar tu casa, tu familia, tu tierra para irte a 1000 kilómetros de distancia (literal) para luchar por un sueño. Algo que te habia acompañado siempre en la conciencia pero que nunca despertaba.
Era dificil, para muchos imposible. Pero habia que intentarlo. Además en casa, no quedaba nada. Ni siquiera los cimientos. Quizás era mejor intentar empezar otra vida.
Y desde luego que fue mejor. Aquí estoy, a mis 20 años con un futuro prometedor por delante del que espero muchisimas alegrias y retos. En un puesto que millones de personas en este país desearía.
Con muchos amigos hechos a lo largo de estos 3 años. Más amigos de los que podia imaginar. Grandes profesionales, grandísimas personas.
No dependo de nada ni de nadie. Yo me lo he guisado y ahora, yo me lo como. Tal vez nunca podré comprarme un Bugatti Beyron, pero si Dios quiere, nunca me faltará un plato caliente, un techo donde cobijarme y libertad para hacer lo que quiera, con quien quiera y cuando quiera.
Me he ganado el derecho a ser feliz, a disfrutar de mi mismo, de mi gente y de mi presente y futuro. Agradeciendo a mi pasado donde estoy. Y puesto que me lo he ganado, lo disfrutaré.
He pasado de berrear, de llorar, de hacer el imbécil y equivocarme una y otra vez. De hacer daño a la gente que quiero y a tropezar antes de llegar a la meta a ser lo que soy y seré.
¿En qué momento? Ya te digo, no lo sé, todo ha sido como quedarse dormido...

No hay comentarios:

Publicar un comentario